
Lo que ocurre casi siempre en la ciudad de monsefu, respecto a robos , asaltos y continuas sustracciones a las humildes viviendas de nuestros paisanos, los pleitos callejeros luego de las actividades bailables de las discotecas que proliferan en el distrito y hasta la proliferación del pandillaje, nos demuestra una vez mas que seguimos viviendo en una ciudad insegura, y donde el crecimiento de la delincuencia no tiene cómo parar; por tanto ante el próximo FEXTICUM esto no seria extraño, sin embargo es necesario advertirlo si es que las autoridades o policía nacional no lo han tomado en cuenta.
Lo que viene pasando en Monsefu, no se trata de hechos circunstanciales ni de casos aislados o de eventuales ocurrencias a consecuencia de la ingesta de licor, se trata que grupos desadaptados que al haberlos dejado germinar, ahora están vigentes y seguirán activando mientras no se tome conciencia del incremento del problema de la inseguridad ciudadana, y se haga algo corporativa o interinstitucionalmente para solucionarlo. Nuestra palabra como periodista siempre ha sido permanente y firme respecto a la inseguridad ciudadana en Monsefù, pero insistimos; solo se advierte una reacción mínima de las autoridades y policía nacional; pero también casi poca o nula la acción de la misma población representada por sus instituciones; por generar estrategias que conduzcan a enfrentar este flagelo que nos gana a los monsefuanos y que si no lo vemos con sentido realista estaremos penosamente en la misma dirección de otras ciudades donde los indicadores delincuenciales son preocupantes. Sin embargo son pocos los que tocamos el problema y lo encaramos con el mensaje objetivo y la acción concreta como si lo hizo iglesia monsefuana que el año pasado propició una vigilia contra la delincuencia y la drogadicción; sin embargo luego de esos “compromisos” las instituciones que públicamente ofrecieron actuar nunca hicieron nada y ahora no dicen nada por la seguridad ciudadana. Sin animo de liberar de su responsabilidad a la policía nacional , resulta muy sencillo que para salir del paso se le cargue la culpa a esta institución, pero si esperamos que esta institución funcione sola , simplemente seguiremos igual o peor. La Policía Nacional del Perú se pudre por dentro y por fuera, y su altísimo problema de corrupción no la deja caminar, unido al tema de la falta de personal. Los buenos policías (que sí existen, pero que son pocos) no son reconocidos y sólo cuando mueren quieren brindarle todos los honores y ascensos póstumos.
Si bien el trabajo de acabar con este flagelo es competencia de la PNP, de las municipalidades, de las gobernaciones, también nos alcanza a los vecinos de esta otrora tranquila y acogedora “Ciudad de las Flores”. De la Policía Nacional necesitamos mejorar su accionar mediante un trabajo responsable y honesto, acciones estratégicas vinculadas a sus labores de inteligencia y también de limpiar a esta entidad de sus malos elementos. De la municipalidad, esperamos que cumpla su rol promotor de mantener activas a las juntas vecinales lo cual a la fecha lamentablemente esta función que la ley de municipalidades le obliga que parece no existiera , y de las instituciones ya sean sociales, deportivas o políticas en su conjunto requerimos despierten de su letargo, pero con acciones efectivas y concretas y no solo para hablar y hablar sin decir nada, es decir solo para la tribuna o el oportunismo político, como ocurre cada vez que se aprovechan de los espacios comunicacionales para hacer alarde de sus ideas y proyectos brillantes, felizmente poco apreciadas por la comunidad.
Monsefu quiere y debe parar este flagelo que avanza ante la inercia y la lentitud de sus instituciones y autoridades de todos los niveles, sin embargo estimamos que no es tarde para actuar pero sin importar el color partidario. Acaso como representantes de instituciones no se les convocan para participar en la programación del Fexticum?, participar en los desfiles de la Feria de Jesús Nazareno y hasta para el propio aniversario del pueblo?; entonces ¿Por qué no hacer lo mismo para enfrentar este problema que cada día se va haciendo más complicado? , no creo que sea necesario que le pase una desgracia a una autoridad o un empresario para que recién se convierta en tema de debate, y se inicie una movilización grandilocuente.
La realidad del avance de este flagelo de la delincuencia , exige actuar ahora con verdadero sentido de responsabilidad, mayor razón si se aproxima una de las mas importantes ferias que realiza Monsefu, frente a otras del país, en la que se requiere no solamente la exposición del colorido y la grandeza de nuestro pasado; sino también seguridad para el vecino y para el turista que nos visite.
Lo que viene pasando en Monsefu, no se trata de hechos circunstanciales ni de casos aislados o de eventuales ocurrencias a consecuencia de la ingesta de licor, se trata que grupos desadaptados que al haberlos dejado germinar, ahora están vigentes y seguirán activando mientras no se tome conciencia del incremento del problema de la inseguridad ciudadana, y se haga algo corporativa o interinstitucionalmente para solucionarlo. Nuestra palabra como periodista siempre ha sido permanente y firme respecto a la inseguridad ciudadana en Monsefù, pero insistimos; solo se advierte una reacción mínima de las autoridades y policía nacional; pero también casi poca o nula la acción de la misma población representada por sus instituciones; por generar estrategias que conduzcan a enfrentar este flagelo que nos gana a los monsefuanos y que si no lo vemos con sentido realista estaremos penosamente en la misma dirección de otras ciudades donde los indicadores delincuenciales son preocupantes. Sin embargo son pocos los que tocamos el problema y lo encaramos con el mensaje objetivo y la acción concreta como si lo hizo iglesia monsefuana que el año pasado propició una vigilia contra la delincuencia y la drogadicción; sin embargo luego de esos “compromisos” las instituciones que públicamente ofrecieron actuar nunca hicieron nada y ahora no dicen nada por la seguridad ciudadana. Sin animo de liberar de su responsabilidad a la policía nacional , resulta muy sencillo que para salir del paso se le cargue la culpa a esta institución, pero si esperamos que esta institución funcione sola , simplemente seguiremos igual o peor. La Policía Nacional del Perú se pudre por dentro y por fuera, y su altísimo problema de corrupción no la deja caminar, unido al tema de la falta de personal. Los buenos policías (que sí existen, pero que son pocos) no son reconocidos y sólo cuando mueren quieren brindarle todos los honores y ascensos póstumos.
Si bien el trabajo de acabar con este flagelo es competencia de la PNP, de las municipalidades, de las gobernaciones, también nos alcanza a los vecinos de esta otrora tranquila y acogedora “Ciudad de las Flores”. De la Policía Nacional necesitamos mejorar su accionar mediante un trabajo responsable y honesto, acciones estratégicas vinculadas a sus labores de inteligencia y también de limpiar a esta entidad de sus malos elementos. De la municipalidad, esperamos que cumpla su rol promotor de mantener activas a las juntas vecinales lo cual a la fecha lamentablemente esta función que la ley de municipalidades le obliga que parece no existiera , y de las instituciones ya sean sociales, deportivas o políticas en su conjunto requerimos despierten de su letargo, pero con acciones efectivas y concretas y no solo para hablar y hablar sin decir nada, es decir solo para la tribuna o el oportunismo político, como ocurre cada vez que se aprovechan de los espacios comunicacionales para hacer alarde de sus ideas y proyectos brillantes, felizmente poco apreciadas por la comunidad.
Monsefu quiere y debe parar este flagelo que avanza ante la inercia y la lentitud de sus instituciones y autoridades de todos los niveles, sin embargo estimamos que no es tarde para actuar pero sin importar el color partidario. Acaso como representantes de instituciones no se les convocan para participar en la programación del Fexticum?, participar en los desfiles de la Feria de Jesús Nazareno y hasta para el propio aniversario del pueblo?; entonces ¿Por qué no hacer lo mismo para enfrentar este problema que cada día se va haciendo más complicado? , no creo que sea necesario que le pase una desgracia a una autoridad o un empresario para que recién se convierta en tema de debate, y se inicie una movilización grandilocuente.
La realidad del avance de este flagelo de la delincuencia , exige actuar ahora con verdadero sentido de responsabilidad, mayor razón si se aproxima una de las mas importantes ferias que realiza Monsefu, frente a otras del país, en la que se requiere no solamente la exposición del colorido y la grandeza de nuestro pasado; sino también seguridad para el vecino y para el turista que nos visite.



